Familia y Niñez

A mediados de la década de 1850, poco antes de las apariciones, Lourdes era una modesta ciudad distrital con una población de 4,135; un paso para los viajeros en camino a las ciudades balnearias circundantes.

Marie Bernarde Soubirous (Bernadette) nació el 7 de enero de 1844. Su familia llevó una vida muy sencilla trabajando en Boly Mill, al este de la ciudad, durante décadas. Sus padres soportaron varias dificultades financieras debido a la competencia de la nueva tecnología de vapor y a enfermedades y muertes en la familia.

No pudiendo pagar el alquiler, sus padres se vieron obligados a dejar Boly Mill. Bernadette tenía 10 años. Su vida en la pobreza continuó empeorando y, tres años después, tuvieron que mudarse a la Cachot, la celda de castigo de una prisión desactivada; un agujero sucio que un primo les prestó por amabilidad.

Para ayudar a su familia a llegar a fin de mes, Bernadette cuidaba de sus hermanos mientras sus padres trabajaban. También recolectaba madera y chatarra para vender en el mercado y ayudaba en la taberna de su tía.

Unos meses después de vivir en la Cachot, la vida de la familia Soubirous se volvió aún más difícil. El padre de Bernadette, François Soubirous, fue acusado de robar en la panadería. Fue arrestado, encarcelado y luego liberado una semana después debido a la falta de pruebas. Reducido de molinero maestro a jornalero, el padre de Bernadette la envió a trabajar como campesina en el pueblo vecino de Bartrès bajo el cuidado de la amiga de la familia Marie Lagües para hacer "una boca menos que alimentar".

En la granja, Bernadette cuidaba las ovejas y hacía las tareas del hogar durante el día. En la noche, Marie Lagües trataba de enseñarle el catecismo. Bernadette, que solo hablaba el dialecto local, simplemente no podía recordar las respuestas que tenía que dar en francés. Más a menudo de lo deseado, estas lecciones terminaban en gritos y lágrimas.

Menos de un año en la granja, Bernadette convenció a su padre para regresar a Lourdes. El 21 de enero de 1858 comenzó a asistir a la clase de pobres en el hospicio dirigido por las Hermanas de la Caridad de Nevers.